Nuestra llegada como Viatores a Jutiapa, Honduras, tuvo lugar el 10 de enero de 1998. En aquel entonces, fuimos recibidos con generosa apertura por Mons. Ángel Garachana, Obispo de la Diócesis de San Pedro Sula, quien nos encomendó la Parroquia Nuestra Señora del Tránsito. Esta jurisdicción eclesiástica abarca la totalidad del municipio de Jutiapa, comprendiendo más de 80 aldeas, caseríos y comunidades en la costa norte caribeña de Honduras, lugar al que nos condujo la Providencia de Dios.
El equipo fundador, enviado por la Provincia de España para abrir camino a esta preciosa misión viatoriana en Centroamérica, estuvo integrado por el P. José Ramón Zudaire († 22 de noviembre de 2007), el Hno. Arturo Lobo y el joven religioso Víctor Cámara.
Diversos acontecimientos y compromisos han forjado la identidad de nuestra comunidad en Jutiapa, convirtiéndola en una presencia significativa, profética y con una sólida identidad viatoriana, como semilla del Reino de Dios:
El impacto del Huracán Mitch en octubre de 1998.
La creación de SERSO Honduras el 28 de noviembre de 1998, apenas un mes después del desastre, para impulsar proyectos sociales.
La apertura, en el año 2001, del programa de voluntariado para quienes buscaban una experiencia de misión y solidaridad junto a la comunidad.
La constante preocupación, desde nuestros inicios, por la educación de la niñez y la juventud locales.
La formación y el acompañamiento de laicos comprometidos en nuestras comunidades: Delegados y Delegadas de la Palabra, catequistas y jóvenes.
La invitación extendida a las personas más cercanas y comprometidas de la parroquia para conocer e integrarse a la Comunidad Viatoriana.
La apertura a nuevos desafíos según las necesidades y realidades nacionales.
El estrecho caminar con la Iglesia local en un proceso intenso de comunión, participación y misión.
El proceso de creación de una obra educativa propia a partir del año 2014.
El esfuerzo por consolidar un proyecto de comunicación a través de Radio Viator en distintos periodos.
La vivencia de realidades complejas y difíciles atravesadas por el pueblo hondureño debido a graves crisis sociales, políticas y ambientales.
Hoy, somos una Comunidad Viatoriana que camina unida desde el 25 de octubre de 2008. Actualmente está integrada por 26 viatores asociados y 5 viatores religiosos. Somos hombres y mujeres —solteros, casados y célibes— que peregrinamos hacia Dios a través de nuestros compromisos, fundamentados en el carisma viatoriano (Carta de la C. Viatoriana).
Somos una comunidad con un marcado rostro hondureño, profundamente comprometida y enraizada en la realidad inmediata del municipio de Jutiapa y sus aldeas. Enfrentamos un alto índice de pobreza que se ha agudizado recientemente, generando una fuerte corriente migratoria hacia Estados Unidos y otros países, contexto en el cual surgieron las conocidas caravanas de migrantes que atraviesan Centroamérica y México hacia el Norte.
Como comunidad viatoriana, aspiramos a la fidelidad en los elementos que nos identifican: la vida espiritual viatoriana, la misión, la vida comunitaria y la formación. Nos reconocemos como “coherederos y corresponsables del desarrollo del carisma viatoriano” (Carta C. Viatoriana) desde nuestras vivencias personales y colectivas.
Desarrollamos nuestra labor misionera a través de diversas áreas de servicio:
Evangelización: Desde la plataforma de la Parroquia Nuestra Señora del Tránsito, atendemos a todo el municipio en coordinación con la Pastoral Nacional de Honduras y la Diócesis de La Ceiba. Destacamos el inmenso compromiso de los laicos: delegados/as de la Palabra, catequistas, animadores de comunidades eclesiales de base, jóvenes, y responsables de liturgia, pastoral familiar y pastoral social.
Pastoral Social: Acentuamos esta labor para responder a las realidades circundantes, contando con el apoyo vital de SERSO en ámbitos como: salud, educación, equidad de género, vivienda, cuidado y defensa de la “casa común”, agua y saneamiento. Asimismo, promovemos la organización de fuerzas vivas en redes, la ciudadanía activa y democrática, el acompañamiento a redes de jóvenes y mujeres para incidir ante las autoridades locales, la defensa de los derechos humanos y la vida, la atención legal y psicológica en casos de violencia, la concientización, la formación y la comunicación.
Educación: Varios de nuestros miembros se desempeñan en el ámbito educativo formal y no formal en diversas aldeas de Jutiapa y Balfate, gestionando el proyecto del Centro Educativo San Viator y el programa Maestro en Casa.
Eclesiología y Sinodalidad: Acogemos las orientaciones de la Iglesia Latinoamericana y del Caribe, así como el impulso del Papa Francisco y del Papa León XIV hacia un nuevo modo de ser Iglesia como Pueblo de Dios. Vivimos la sinodalidad: una Iglesia que camina y discierne los signos de los tiempos, que escucha el clamor de los más empobrecidos, que involucra a todos los bautizados en la misión, que acompaña a grupos y organizaciones en las luchas sociales por la justicia y la equidad, y que denuncia los atropellos del poder que vulneran a los más necesitados.
Conscientes de nuestro llamado, buscamos irradiar con mayor intensidad el carisma viatoriano, dando a conocer la obra del Venerable P. Luis Querbes y la presencia de la comunidad en Honduras.
Sabemos, al igual que el P. Querbes, que “Dios proveerá”. Y en Honduras añadimos con fe: “Dios proveerá… y provee…”
Adorado y Amado sea Jesús.
Comunidad Viatoriana de Honduras.







