Para ser Asociado a la Congregación y miembro de la Comunidad viatoriana, el candidato debe satisfacer los siguientes criterios:
Si la vocación de asociado es un don divino que invita a compartir el carisma viatoriano, el proceso de formación reposa sobre una colaboración humana. Solicita el compromiso del candidato, el acompañamiento de los religiosos o asociados designados, y el apoyo de toda la comunidad.
Aunque las líneas directrices varían según las provincias, delegaciones o fundaciones, el camino tipo es el siguiente:
La persona es primero bienvenida en una comunidad local.
Tras un período de evaluación, la persona pronuncia un compromiso solemne por un período determinado.
Este compromiso puede ser renovado.
Al final del proceso de discernimiento, el asociado puede comprometerse de forma permanente en la comunidad vialtoriana.
Para obtener más detalles sobre la vida de socio, puede consultar los siguientes portales: